Armando Bayona C.
A partir del 30 de noviembre, abrió un Aurrerá en Cadereyta. Wal Mart, dueña de estas tiendas, lo decidió, y ubicó la tienda donde le convino, que no necesariamente a los demás habitantes de esta ciudad. Esta compañía es la mayor del mundo en su giro, y una de las más grandes, si no la mayor que existe en cualquier rubro.
Aurrerá fue por muchos años, una cadena de tiendas de una familia apelllidada Arango, mexicanos hijos de un inmigrante español la fundaron en 1958. Aurrerá significa “adelante” en lengua vasca o euzkera.
La familia Arango primero fabricó camisas, y luego creó una, dos, decenas de tiendas de autoservicio, que se diversificaron en Aurrerá, Bodegas Aurrerá, Superama, Vips y Suburbia. En 1991, Aurrerá se asoció a Wal Mart, que bien pronto, en 1997, se convirtió en la accionista principal y decide desde entonces qué hacer con la cadena. Así, convirtió todos los centros Aurrerá en Wal Mart y hoy sólo las llamadas bodegas conservan el nombre original.
La bodega Aurrerá llegó, y nos venderá bolillo bien hecho a sólo un peso la pieza. Eso ya lo sabemos aquí, porque el Aurrerá de Ezequiel Montes ya lo conocemos, y muchos cadereytenses la visitan con alguna o mucha frecuencia.
La estrategia de Wal Mart es la siguiente: al principio la gente va al almacén sólo por el pan. Pero después se va dando gradualmente cuenta de que otras mercancías también están baratas, de que algunas no las encuentra en otro lado; y de que resulta cómodo comprar todo en el mismo sitio. Por supuesto, todo esto es verdad. Así que al cabo de un año o dos; menos quizá porque mucha gente ya tiene la costumbre de comprar allí, la tienda estará llena diariamente.
Todo esto es perfectamente legal en un sistema de competencia de mercado. Es posible que la tienda tenga pérdidas en los primeros meses o hasta años, pero a la cadena de supermercados más grande del mundo esto no le importa. Y no le importa porque a la larga y a escala global, saldrá ganando... mucho. Así que vale la pena preguntarnos, ahora que ya está aquí el Aurrerá: ¿Cómo es que saldrá ganando?, y ¿A costa de qué o de quién es que ganará?
Saldrá ganando porque lo que promueven este tipo de tiendas es un nivel más alto de consumo, que quiere decir que lo que buscan es que gastemos más que hoy, y en sus tiendas. Para lograr esto, siempre que vayamos a ellas a comprar nos presentarán una serie de ofertas, de productos con aspecto atractivo, que nos exhiben a la entrada del almacén, a veces con precios tan notoriamente baratos que es difícil resistirse a comprar, aunque, por supuesto, si no los hubiéramos visto no tendríamos ninguna necesidad de comprarlos. Estas tiendas apelan a nuestros sentimientos, frustraciones y deseos, para vendernos más productos y hacernos gastar más dinero de lo que habríamos gastado en el tianguis y la miscelánea de la esquina.
Cuando hay una competencia deportiva, nunca ponen a boxear a un campeón de peso completo con un adolescente inexperto; a jugar al equipo de fut de la secundaria con el Barcelona ¿verdad? Todos estamos seguros de lo que pasaría; algo disparejo e injusto, una tremenda golpiza o goliza, por lo menos; y algún daño mayor, tal vez hasta la muerte, a alguno de los competidores con menos peso y técnica. En cambio, nos parece lo más normal el hecho de que vendrá el campeón del mundo en la venta de abarrotes, pan, farmacia, vinos, aparatos electrodomésticos y tantas otras mercancías, nada menos que Wal Mart, a competir con nuestras tienditas de toda la vida en Cadereyta. Es, como dijimos, perfectamente legal pero... ¿es justo?
La bodega Aurrerá tiene promociones todo el tiempo, vende barato porque compra en cantidades enormes y presiona a los proveedores a que le vendan a un precio que no le darán a nadie más; acepta tarjetas de crédito, podemos pagar allí los servicios y nos deja sacar dinero como un banco, además de que ofrece tarjetas propias para comprar allí; nos enteramos de lo que tiene en oferta en la tele gratuita a nivel nacional, con sus simpáticos personajes de caricatura, las instituciones y empresas donde trabajamos nos pagan aguinaldo con bonos o vales que sólo se pueden cambiar en esas tiendas... etcétera, etcéra. ¿Quién puede competirle?
Nuestros vecinos y muchas veces amigos, que tienen misceláneas, farmacias, panaderías, supercitos, y otros comercios van a verse afectados, algunos acabarán quizá cerrando. Alguien dirá que el Aurrerá sólo absorberá el incremento en la demanda de artículos derivado del crecimiento de la población, pero ¿cuál crecimiento? Si Cadereyta municipio se mantiene estable en su población y la cabecera está creciendo a razón de apenas un habitante por cada doscientos anualmente, ¿de dónde saldrán los nuevos clientes?
Más aún: cuando compramos a comerciantes que viven aquí, el dinero que ganan se reinvierte en buena medida en Cadereyta, ya que ellos compran a su vez, contratan servicios y pagan contribuciones en Cadereyta. Por cierto, otras preguntas que debemos hacernos eson: ¿a dónde se van las ganancias, los impuestos que paga Wal Mart? ¿cuánto pagará? ¿...pagará?
En otros países se ha logrado que los consumidores definan cosas importantes en la economía. Es difícil, por ejemplo, que los consumidores japoneses compren algún artículo si este no está hecho en Japón. Siguen un modelo nacionalista de consumo. En contraste, Wal Mart y otras empresas transnacionales, compran masivamente donde sea más barato y mueven mercancías a lo largo y ancho del planeta para surtir sus tiendas lo que, además de un terrible costo ambiental, tiene repercusiones económicas negativas, a veces fatales, para los productos y comercios pequeños.
Entonces, ¿qué queda por hacer para reducir o evitar los efectos negativos de la presencia de este almacén en Cadereyta? Porque está claro que nadie más que los ciudadanos: consumidores, productores y comerciantes locales, hará nada al respecto.
Lo que podemos hacer los clientes:
1. Tratar de comprar lo más que podamos de lo que se produce en la región: queso, artículos de piel, champú, tortillas, manzanas, ollas de barro, pan... Estos no se venden en Aurrerá, que primero trae manzanas de Estados Unidos; uvas desde Chile, que ofrecer lo que se cultiva y produce aquí cerca. Así no sólo el dinero que gastemos no se va de aquí, sino que se reinvierte en producir más y mejor.
2. Tratar de comprar todo lo posible en el estanquillo de la esquina; sí, ése de nuestro vecino o vecina, que lo poco que gana se lo gasta aquí mismo. A lo mejor es más caro, pero a cambio nos ofrece tres cosas:
• No tenemos que ir más allá de media cuadra para conseguir lo que necesitamos
• El dinero que pagamos se reinvierte en Cadereyta, quizá en nuestro negocio
• Conservamos a nuestro vecino y los empleos que el genera (aunque sea ella o él mismo)
• Y sí ofrece lo que se produce por aquí
3. Si vamos a comprar a la bodega Aurrerá, hacerlo conscientemente, es decir, de antemano preguntarnos qué vamos a comprar allí, por qué no en otro lado (quizá porque sólo lo hay allí), y tener bien claro que no deberíamos comprar nada más que lo que hemos decidido.
Lo que pueden hacer los comerciantes:
1. Tratar de vender lo que se produce en la región; comprar en lo posible a los propios productores.
2. Vender más barato. En ciertos casos se ve todavía aquí que el comerciante cobra excesivamente por traer las mercancías a Cadereyta, igual que hace años, cuando el transporte era difícil y tenía un costo mucho mayor. Se puede ganar vendiendo a precios justos. Quien venda caro difícilmente sobrevivirá a la presencia del Aurrerá.
3. Tratar de ofrecer un mejor surtido, para evitar que algunas mercancías sólo estén en Aurrerá. En algunos casos los proveedores de empresas grandes sólo distribuyen ciertas mercancías a los grandes almacenes. Los pequeños comerciantes deben exigir que a ellos se les distribuyan también. Esto se puede lograr mejor a través de cámaras y organizaciones locales. No es fácil, pero habrá que abrir camino en este aspecto.
Lo que pueden hacer los productores:
1. Tratar de distribuir sus productos más ampliamente en la región. Buscar que se difunda, a través de medios locales, gubernamentales o privados, la existencia de esos productos y las ventajas de consumirlos.
2. Producir con más calidad, como seguramente saben hacer. Pongo un ejemplo: sólo hace unos pocos años el pan en Cadereyta era de mayor calidad que hoy. El bolillo no se cuarteaba ni se endurecía a las pocas horas de haber sido horneado, mientras que hoy se parece al que se compra en megasúpers de Querétaro y al que tendremos en Aurrerá al cabo de un tiempo, cuando ya nos tenga cautivos.
Todo lo que se ha dicho tal vez parezca alarmista, exagerado. Pero hay muchos ejemplos en el mundo de que no es así. De cualquier modo, aún si lo fuera, por qué no apostarle al fortalecimiento de nuestra economía local y regional; por qué no hacernos un poquito solidarios con nuestros vecinos; un poquito más independientes y autónomos. Es una gran defensa contra las crisis económicas, que desgraciadamente parece haberse olvidado en nuestro país.
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miércoles, 1 de diciembre de 2010
domingo, 26 de septiembre de 2010
LA VIRGEN DE BELÉN DE SAN GASPAR
Una mirada desde la comunidad
De acuerdo con la iconografía cristiana, la Virgen de Belén es una representación de María con el niño en sus brazos o en su regazo, ya sea alimentándolo o presentándolo para la veneración.
El origen de esta advocación mariana se remonta a los primeros siglos del cristianismo ya que se trata de una representación relacionada con el Nacimiento de Jesús, con la Adoración de los Pastores o como una versión de la Sagrada Familia.
Se piensa que las primeras representaciones de la Virgen de Belén pudieron haber tenido lugar tanto en la Basílica de la Natividad como en la Gruta de la Leche, ambas en la ciudad de Belén; sin embargo, la pintura más antigua conocida hasta ahora, en la que aparece María con el niño en sus brazos se encuentra en la ciudad de Roma, en el cementerio conocido como Catacumbas de Priscila y data del siglo III, lo que significa que fue pintada trescientos años después del nacimiento de Jesús.
La imagen de la maternidad de María es uno de los temas más comunes en el arte religioso y es por ello que su forma de representación es muy variable. Se conocen imágenes en las que sólo aparecen la madre y el niño, pero también se les puede encontrar rodeados de otros personajes como el patriarca José (Sagrada Familia) o de algunos parientes de María, como Santa Isabel o Santa Ana, e incluso con otros santos o personajes de la época de cada cuadro. Así también existe una forma de representación italiana del siglo XV en la que aparece San Juan Bautista de niño.
La imagen de la virgen de Belén de San Gaspar, es una versión combinada entre este último tipo de imágenes en las que aparece San Juan Bautista (a la izquierda del cuadro), quien era un niño un poco mayor que Jesús, y en donde también aparece el patriarca José (a la derecha del cuadro).
Entre los detalles que hacen que la imagen de la Virgen que se venera en San Gaspar sea una obra curiosa y llamativa, está la calavera sobre la que reposa Jesús en el regazo de su madre. Esta forma iconográfica del niño Jesús se extendió en Europa a partir del siglo XVII, impulsada por la orden franciscana, que se distingue por venerar las escenas extremas de la vida de Jesús: El nacimiento y la muerte.
La calavera representa la pasión de Jesús en el Monte Calvario, el “Monte de la Calavera”; pero también se ha interpretado como el triunfo de Jesús sobre la muerte o como la premonición de la muerte en el sueño del niño.
Debido al impacto que la orden franciscana tuvo en el proceso de evangelización de los pueblos nativos de América, la imagen del niño Jesús se convirtió en una de las imágenes centrales de la iconografía católica americana, fundamental en la representación de la Natividad y a partir de este arraigo se generaron en Latinoamérica, y en particular en México, una variada gama de representaciones del niño Jesús que incluyen al niño desnudo o con diversos atuendos y objetos como la corona, el trono, el cetro, las flores, las palomas y hasta podemos encontrar a los niños crucificados o cargando la cruz de la pasión.
Entre estas representaciones del niño y la pasión, la del niño dormido sobre la calavera ha tenido tal aceptación en nuestra cultura, que en la ciudad de México existe la veneración al Santo Niño de las Suertes, el cual reposa plácidamente sobre un cráneo mientras lo abraza, tal como lo hace en la imagen del altar principal del templo de San Gaspar, en donde además, su madre lo bendice mientras duerme.
Hasta aquí la descripción de los elementos originales de la imagen de María en el Templo de San Gaspar, ya que tanto la corona como las perlas se aprecian como adiciones posteriores a la creación de la obra, misma que por sus elementos pictóricos y su estilo podría catalogarse como una obra de influencia indígena de finales del siglo XVIII o principios del XIX.
La corona de la Virgen de Belén que tenemos aquí, tiene una luminosidad distinta y unos trazos que no corresponden con el resto de la obra. Quizás la corona fue pintada mucho tiempo después de terminada la obra, tal vez a finales del siglo XIX, cuando en muchos templos y en algunos altares privados de México se les añadió la corona a diversas imágenes de María, una vez que la virgen de Guadalupe fue coronada en la Ciudad de México, en el año de 1895.
Las perlas de esta imagen son el complemento que la hacen aún más especial. La perlas no son parte de la obra pictórica, son una adición real, que muy probablemente fueron producto de una ofrenda o una manda por algún milagro concedido.
Las perlas para la virgen son una tradición muy antigua que data del cristianismo bizantino, ya que en ese tiempo (siglos V a VII) fue cuando se comenzaron a plasmar consistentemente las imágenes de María en los primeros templos cristianos. En algunas de esas imágenes se le representaba sentada en un trono con el niño en sus piernas y coronada con la corona bizantina, que generalmente era de oro e incrustada de perlas y otras joyas, además de varios hilos de perlas pendientes de la misma.
La tradición de vestir a la Virgen María con perlas trascendió hasta nuestros días y en muchos casos se diseñan vestidos y joyas para ocasiones especiales, o en otros casos se le ofrendan y se le añaden de manera definitiva, tal como pudo haber ocurrido con la imagen que se venera en San Gaspar.
Por: Ruth Chávez
De acuerdo con la iconografía cristiana, la Virgen de Belén es una representación de María con el niño en sus brazos o en su regazo, ya sea alimentándolo o presentándolo para la veneración.
El origen de esta advocación mariana se remonta a los primeros siglos del cristianismo ya que se trata de una representación relacionada con el Nacimiento de Jesús, con la Adoración de los Pastores o como una versión de la Sagrada Familia.
Se piensa que las primeras representaciones de la Virgen de Belén pudieron haber tenido lugar tanto en la Basílica de la Natividad como en la Gruta de la Leche, ambas en la ciudad de Belén; sin embargo, la pintura más antigua conocida hasta ahora, en la que aparece María con el niño en sus brazos se encuentra en la ciudad de Roma, en el cementerio conocido como Catacumbas de Priscila y data del siglo III, lo que significa que fue pintada trescientos años después del nacimiento de Jesús.
La imagen de la maternidad de María es uno de los temas más comunes en el arte religioso y es por ello que su forma de representación es muy variable. Se conocen imágenes en las que sólo aparecen la madre y el niño, pero también se les puede encontrar rodeados de otros personajes como el patriarca José (Sagrada Familia) o de algunos parientes de María, como Santa Isabel o Santa Ana, e incluso con otros santos o personajes de la época de cada cuadro. Así también existe una forma de representación italiana del siglo XV en la que aparece San Juan Bautista de niño.
La imagen de la virgen de Belén de San Gaspar, es una versión combinada entre este último tipo de imágenes en las que aparece San Juan Bautista (a la izquierda del cuadro), quien era un niño un poco mayor que Jesús, y en donde también aparece el patriarca José (a la derecha del cuadro).
Entre los detalles que hacen que la imagen de la Virgen que se venera en San Gaspar sea una obra curiosa y llamativa, está la calavera sobre la que reposa Jesús en el regazo de su madre. Esta forma iconográfica del niño Jesús se extendió en Europa a partir del siglo XVII, impulsada por la orden franciscana, que se distingue por venerar las escenas extremas de la vida de Jesús: El nacimiento y la muerte.
La calavera representa la pasión de Jesús en el Monte Calvario, el “Monte de la Calavera”; pero también se ha interpretado como el triunfo de Jesús sobre la muerte o como la premonición de la muerte en el sueño del niño.
Debido al impacto que la orden franciscana tuvo en el proceso de evangelización de los pueblos nativos de América, la imagen del niño Jesús se convirtió en una de las imágenes centrales de la iconografía católica americana, fundamental en la representación de la Natividad y a partir de este arraigo se generaron en Latinoamérica, y en particular en México, una variada gama de representaciones del niño Jesús que incluyen al niño desnudo o con diversos atuendos y objetos como la corona, el trono, el cetro, las flores, las palomas y hasta podemos encontrar a los niños crucificados o cargando la cruz de la pasión.
Entre estas representaciones del niño y la pasión, la del niño dormido sobre la calavera ha tenido tal aceptación en nuestra cultura, que en la ciudad de México existe la veneración al Santo Niño de las Suertes, el cual reposa plácidamente sobre un cráneo mientras lo abraza, tal como lo hace en la imagen del altar principal del templo de San Gaspar, en donde además, su madre lo bendice mientras duerme.
Hasta aquí la descripción de los elementos originales de la imagen de María en el Templo de San Gaspar, ya que tanto la corona como las perlas se aprecian como adiciones posteriores a la creación de la obra, misma que por sus elementos pictóricos y su estilo podría catalogarse como una obra de influencia indígena de finales del siglo XVIII o principios del XIX.
La corona de la Virgen de Belén que tenemos aquí, tiene una luminosidad distinta y unos trazos que no corresponden con el resto de la obra. Quizás la corona fue pintada mucho tiempo después de terminada la obra, tal vez a finales del siglo XIX, cuando en muchos templos y en algunos altares privados de México se les añadió la corona a diversas imágenes de María, una vez que la virgen de Guadalupe fue coronada en la Ciudad de México, en el año de 1895.
Las perlas de esta imagen son el complemento que la hacen aún más especial. La perlas no son parte de la obra pictórica, son una adición real, que muy probablemente fueron producto de una ofrenda o una manda por algún milagro concedido.
Las perlas para la virgen son una tradición muy antigua que data del cristianismo bizantino, ya que en ese tiempo (siglos V a VII) fue cuando se comenzaron a plasmar consistentemente las imágenes de María en los primeros templos cristianos. En algunas de esas imágenes se le representaba sentada en un trono con el niño en sus piernas y coronada con la corona bizantina, que generalmente era de oro e incrustada de perlas y otras joyas, además de varios hilos de perlas pendientes de la misma.
La tradición de vestir a la Virgen María con perlas trascendió hasta nuestros días y en muchos casos se diseñan vestidos y joyas para ocasiones especiales, o en otros casos se le ofrendan y se le añaden de manera definitiva, tal como pudo haber ocurrido con la imagen que se venera en San Gaspar.
Por: Ruth Chávez
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lunes, 3 de mayo de 2010
PROYECTO DEL MUSEO DE LA ALCALDÍA MAYOR DE CADEREYTA QUERÉTARO PARTE I
Actualmente a nivel internacional existe una corriente de trabajo museológico encabezada por la UNESCO, en la que se propone la renovación del concepto de MUSEO bajo una perspectiva social e integradora. Este movimiento tiene sus orígenes en la creación de los parques naturales de Francia y la de los museos experimentales de vecindario en Estados Unidos, ambas propuestas ideadas durante la década de los años sesenta del siglo pasado.
Sin embargo, es en el año de 1972 cuando se definen tanto el panorama museológico actual como el concepto de Patrimonio de la Humanidad y bajo estos nuevos paradigmas, la Nueva Museología queda instituida como una forma social de entender el museo, el cual se transforma en el Museo Integral Comunitario, para cuya conformación se requiere de la participación comunitaria, y cuyo objetivo es el de ser portador de la identidad de cada pueblo.
De esta manera, el Museo Comunitario se define como un acervo patrimonial (material e inmaterial, natural y cultural) resguardado en el territorio de una comunidad con una identidad cultural propia.
Bajo este concepto, en México se ha impulsado arduamente el establecimiento de Museos Comunitarios en diferentes estados, municipios y localidades, cuyo objetivo principal es buscar la apropiación del patrimonio cultural por parte de los pueblos involucrados, más que favorecer la imposición de decisiones desde una instancia central o gubernamental.
Por qué Cadereyta merece un museo
Cadereyta de Montes, es el municipio de mayor extensión territorial del estado de Querétaro, representa un signo de importancia en la trayectoria de México como Nación.
Sus tradiciones, aportación social y cultural, así como su acervo histórico y participación en la vida artesanal, minera y deportiva a través de la charrería conforman el bagaje del pueblo Cadereytense.
La suma y organización de sus principales aportes, sus piezas históricas, así como la recolección de sus tradiciones deben traducirse en la creación de un museo de y para el pueblo Cadereytense.
Así mismo, como pueblo en pleno desarrollo, Cadereyta de Montes tendrá la oportunidad de compartirle al mundo toda su riqueza a través de una magna exhibición que muestre lo que hasta ahora se encuentra disperso y olvidado.
OBJETIVOS
Conformar un espacio comunitario destinado a la recuperación, la conservación y la difusión de la identidad cultural del municipio de Cadereyta en todas sus manifestaciones.
- Fortalecer la identidad cultural del Pueblo Cadereytense.
- Promover el rescate de las tradiciones del Pueblo Cadereytense.
- Contribuir al rescate de las tradiciones, costumbres y cultura de las comunidades y el pueblo Cadereytense.
- Generar un espacio de exhibición y muestra de objetos y elementos históricos de la comunidad Cadereytense.
- Crear un consejo ciudadano para la promoción y la difusión de la cultura y la tradición del Pueblo Cadereytense.
- Estimular la creación de nuevos y más museos en el municipio de Cadereyta de Montes.
- Propiciar la integración de las personas de cada comunidad para su participación en actividades de conservación y difusión cultural de su región.
- Contar con los espacios necesarios para la edificación de inmuebles adecuados para la creación de museos en el municipio de Cadereyta de Montes.
- Consolidar la capacitación y asesoramiento de técnicas y procedimientos museográficos y de montaje de museos.
MISIÓN
Convertir al museo en espacio físico e imaginario que dignifique y fortalezca la identidad social y el acervo cultural de las comunidades del municipio de Cadereyta de Montes Querétaro.
VISIÓN
Ser una identidad que rescate y difunda el acervo de las tradiciones, costumbres e historia de las comunidades de Cadereyta de Montes.
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